Las viejas cocheras del tranvía

Esta semana saltaba a la prensa sevillana la noticia de la tan deseada retirada de las catenarias del tranvía, nada que ver con aquellas antiguas catenarias estilizadas y en total conjunción con la ciudad. Es por ello que aprovechamos este momento para sacar del cajón de los recuerdos las antiguas y primogénitas cocheras del tranvía de Sevilla...


Las cocheras se levantaban en los terrenos conocidos como el Campillo del Boquete, una enorme extensión de tienda donde se solía montar en aquel entonces una especie de mercadillo de ropa usada, elementos de labranza y algún que otro trato de bestias.
Esto sucedía en 1897,  momento en el que los animales eran sustituidos por la electricidad a la hora de suministrar propulsión a los tranvías. El crecimiento del recorrido, sumando a triplicación del numero de maquinas, hizo necesaria la construcción de dichas cocheras, las cuales estaban situadas en la manzana que hoy ocupa la Calle Gonzalo de Bilbao con la Calle Recaderos...


En esta sociedad o mejor dicho empresa se crea uno de los primeros comités de empresa de Sevilla, y conocidas eran en la época las huelgas y manifestaciones provocadas por los trabajadores del tranvía sevillano...


A finales de los 60 las cocheras se trasladan a Triana, y este hermoso edificio de la Puerta Osario pasa a ser utilizado por el Consistorio como refugio de familias durante las descomunales riadas de los años 60 y 70...


En 1972 el hermoso edificio es derribado para dar paso al mamotretico complejo de viviendas que hoy en día nos saluda y que por desgracia no hace mas que aumentar más si cabe el deterioro del entorno del centro histórico de la ciudad.

Julián Lomera Lopez
ABC

La Puerta del Arenal

Una fotografía vale mas que mil palabras y eso es algo que siempre hemos tenido claro en este blog, pero si no sabemos ver o interpretar esa fotografía tan solo captamos de ella un 40 por ciento de lo que en realidad nos ofrece, tomo por ejemplo la siguiente imagen...


Preciosa, ¿verdad?. Estamos en lo alto de la Giralda, quédense con este año, 1860, en la mente por que aun es un privilegio pasear por la ciudad de Sevilla, aun tenemos en pie gran cantidad de Puertas, Murallas, Palacios, Conventos y largo etcétera que hicieron que durante siglos nuestra ciudad fuera una de las cinco mas hermosas e importantes del mundo, nada que ver con el ahora.
Pues bien, afinando la vista vemos en el centro la Plaza de Toros de la Maestranza aun sin acabar, y tras de ella los mástiles de los veleros que por aquel entonces arriaban en el muelle. También vemos con gran claridad esa vieja Calle Betis, la antigua fabrica de jabones del Paseo de la O, y como no la pequeña pero hermosisima Capilla del Baratillo...


Pero el mejor de los detalles, el mejor de los testigos que nos regala esta portentosa fotografía lo tenemos mucho mas abajo, pues tienen ante sus ojos la parte superior de la hermosa Puerta del Arenal...


Esta maravillosa Puerta se encontraba en la confluencia de las Calles García Vinuesa con Arfe, Cartelar y Sánchez Bodeya...


Resulta paradójico, que fuera derribada tan solo 10 años después, 1864, tras una profunda y carisima restauración y que fuese por entonces Alcalde de la ciudad Juan José García de Vinuesa, si amig@s, la calle donde se encontraba dicha Puerta lleva hoy en día el nombre del que ordenó su derribo, así de rara es esta bendita ciudad...


Manuel López Aldana
Mirian Lorite Leal

Hubiera sido bonito...

En esta vorágine informática de comunicación y redes sociales, hace normal el hecho de que una vez cada seis meses aparezca una imagen única o desconocida que haga que todos los que somos apasionados de Sevilla y su pasado, se nos erice la piel de una forma increíble. Este mes ha sido el afortunado, dándonos a los que amamos Sevilla esta hermosa fotografía en forma de regalo...


Pues bien, aquí vemos tantísimos detalles y de tanto valor histórico que tenemos que ir por partes y poco a poco. Empezamos por situar la imagen, entendiendo que la fotografía esta tomada en la Plaza Nueva, pero ojo, una Plaza Nueva aún inconclusa, pues si afinamos la vista, todavía quedan en pie parte del Convento Casa Grande de San Francisco...


Este detalle es muy importante, pues la única fotografía que conocíamos del Convento Casa Grande de San Francisco era por desgracia también de su derribo pero sin que las obras de la Plaza Nueva hubiesen comenzado. Observen la siguiente comparativa y comprenderán mejor lo que les explico...


La fotografía nos muestra lo que quedó al derribar el claustro mayor, que estaba en la parte izquierda de la Plaza, y la zona central de la Iglesia, que estaba en la zona derecha de la Plaza Nueva, dejando tan solo el pie algunas capillas y la cabecera de la Iglesia...


También observamos perfectamente las cubiertas que cubrían dichas capillas, y que eran las mas altas y visibles desde la Plaza de San Francisco...


Otro ultimo detalle a reseñar es lo que vemos en la zona ya urbanizada de la Plaza Nueva, sus famosos y polémicos bancos de piedra...


Si amig@s, ya a finales de 1800 fueron polémicos, pero hoy podemos decir que eran auténticos y hermosos, y que crearon un sello que se fue repitiendo a lo largo de las décadas posteriores por todas las plazas de los pueblos de la provincia. Hoy en día, también hay gente que están totalmente en contra de ellos, pues soy muy parecidos a los recuperados en la Plaza de la Pescadería y del Pan, y son calificados por algunos periodistas como el señor Colon como de "bancos de pueblo", increíble.
Terminamos con una reflexión importante, pues juntando las piezas del puzle, sabemos que la historia podía haber sido muy diferente. Llega la desamortización a Sevilla, el gobierno de la nación ve insostenible el mantenimiento de unos Conventos vacíos de vocación, todo ello unido a la tremenda crisis económica y social que asfixiaba a Sevilla por lo que el ultimo recurso era el de una política populista, vamos igual que hoy en día, por lo que a este Ayuntamiento no se le ocurre otra cosa que la de darle trabajo a esa masa enfurecida a base de obras y derribos, ojo, derribos de Puertas, Murallas, Conventos, Palacios, Iglesias...tremendo.
Como ultimo suspiro de ética y remordimiento, el consistorio derriba tres cuartas partes del Convento, y urbaniza la Plaza con celeridad, poco mas de tres años, e intenta demorar la documentación que daba paso al derribo de la ultima parte del Convento para intentar conservarlo...


Al final las presiones sociales y políticas son increíbles y se termina por derribar lo que quedaba para la ampliación del Ayuntamiento, dejándonos tan solo para el recuerdo la pequeña Capilla de San Onofre.

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Juan Dominguez Lomar
Archivo municipal de la ciudad de Londres