sábado, 28 de julio de 2018

La desaparecida Fábrica de Azulejos Manuel Ramos Rejano

Hoy en día cuando paseamos por Triana, como no pases por la Calle San Jorge ni te enteras de la historia alfarera que tuvo este barrio, y no lo digo solamente yo, es algo que se lleva reivindicando en Triana y toda Sevilla desde hace muchísimos años, por la terrible falta de información y señalización al respecto una vez cruzas el puente. Esto también hace caer en la confusión a mucha gente de que todas las fábricas de azulejos estaban concentradas en la Calle San Jorge o en la Calle Castilla, y para nada era así, pues fábricas hubo por toda Triana, como ejemplo esta de Manuel Ramos Rejano...


La imagen pertenece a la fábrica que abrió en 1905 en la Calle San Jacinto, y donde tuvo su mayor etapa productiva pues en ella concentró su producción para los pabellones de la Exposición Iberoamericana de 1929. Que nadie se lleve a confusión pues esta fábrica también era vivienda y exposición y su interior era un alarde impresionante del trabajo que allí se podía realizar...


Dividida en varias plantas, se repartían los talleres, básicamente una sala principal y después estaban los talleres de estampado, diseño y dibujo, donde sin duda alguna lo que se producía allí no era simple trabajo y si mucha magia...


Abrieron tienda en los Remedios y la Calle Tetuán, este último muy conocido y que muchos sevillanos guardan en su recuerdo con gran cariño por esta justo al lado del desaparecido Teatro San Fernando...


Como ya gran parte de nuestros lectores saben, los faroles que colgaban en su fachada de este establecimiento de la Calle Tetuán, son los que antes de su derribo fueron vendidos a la Hermandad de la Carretería y que hoy por suerte vemos colgados en la fachada de su Capilla.
Volvemos a la fábrica de la Calle San Jacinto, pues su historia acabó para mi modo de entender muy prematuramente, ya que en 1965 la empresa echa el cierre y el edificio queda en desuso...


Como vemos en las imágenes, los alicatados de las paredes fueron cayendo al suelo ante la desidia y el abandono de toda Sevilla, siendo cruelmente expoliado en sus últimos años hasta que en 1983 se comienza tristemente su derribo para levantar en 1986 el actual Instituto de Triana...


Es bastante triste saber que el final de un edificio industrial tan interesante e importante como el de esta fábrica de azulejo, fuera ni mas ni menos que el de su derribo y olvido. Toda esa edificación industrial de principios del siglo 20 que acunaba la Calle San Jacinto ha ido sucumbiendo bajo la piqueta años tras años, y siendo reemplazado por metal, cristal y diseños absurdos que han ido restando carácter a todo un barrio...


Hoy tan solo nos queda la fachada de la antigua Fábrica de Hispano aviación y poco más. Todavía nos acordamos de aquel antiguo Hospital de Triana o de las naves del Tranvía, en fin, qué le vamos hacer, acudiremos a los libros y a esta pagina para que nuestra memoria se olvide de que si hubo una Sevilla con carácter y que Triana fue cuna de alfareros, toreros, cantaores y bailaores.

Museo de la cerámica de Triana
Maria Morela Costilla

domingo, 22 de julio de 2018

...Espera que ahora bajo

En la historia fotográfica de nuestra ciudad hay de todo como en la viña del señor, imágenes que te ponen la piel de gallina, otras que te encogen el corazón, y después están las que te sacan una carcajada...


Nos encontramos en una apacible tarde de primavera, donde la providencia no quiso otra cosa que el autobús de la desaparecida línea número 9 dijo "hasta aqui hemos llegao"...


Si afinamos la vista, tras el cartelito con el número de línea, se ve perfectamente la taquilla donde antiguamente estaba sentado el cobrador y te daba el billete cuando te montabas en el autobús.
Por cierto, para los que todavía no saben donde esta realizada la fotografía, les lanzo esta pista...


Efectivamente, lo que vemos tras el hombre es el Arquillo de Miguel de Mañara en pleno corazón de la Avenida de la Constitución, y que dicho sea de paso a ver cuando lo hacen Santo que se lo mereció el pobre...


Pero la fotografía en sí nos ofrece un momentazo, y es la imagen de todos empujando a una, y el señor que está encima del camión mirando como no quiere la cosa y en una postura que no es precisamente la de echar una mano, sino más bien la de "espera que ahora bajo, ...a lo mejor"...



No todo son van a ser disgustos en el pasado de Sevilla, y si nos podemos reír de vez en cuando con esa época que a veces añoramos por la sencillez de esos tiempos que se fueron.

Mario Rodriguez Campos

martes, 17 de julio de 2018

El crimen de la Calle Monsalves

Hoy hemos tenido conocimiento de un nuevo crimen urbanistiur, una nueva cechoria de la piqueta sevillana que nos ha robado de un plumazo una de las mejores casas centenarias que la ciudad tenía catalogada, en concreto la número 4 de la Calle Monsalves.
Los que ya teníamos la mosca detrás de la oreja, estábamos avizor pues eran varios meses los que llevaba en venta y expeculandose con su futuro...


Dos millones de euros serían los culpables, y ya se sabía su destino, un Hotel turístico...


Como quien no quiere la cosa, hace unas semanas aparecieron los renders de la transformación de sus interiores...en estado de chock quedé al comprobar que todos sus herrajes iban a desaparecer...


Lo peor estaba aún por venir cuando está mañana El Diario de Sevilla nos desayunaba con la noticia de que a los albañiles, constructor, jefe de obras, se le había ido de las manos la piqueta y todo había sido derribado de un plumazo...


La primera imagen del artículo era demoledora, valga la redundancia, pero según avanzaba mi lectura, se iban confirmando mis peores sospechas...


Todo lo aquello subcestible de conservar, había sido arrasado, nada, absolutamente nada se había respetado conforme al proyecto y conforme a la ley de conservación y patrimonio...


Dantesco, terrible, deleznable, me faltaba calificativos para expresar lo que sentí en ese momento. Vivimos en una ciudad Histórica, o lo que queda de ella, donde destruimos nuestro pasado para alojar a los turistas en modernos pastiches de algo que ya no es.
Vigilancia, rigor, control, amor a la ciudad y otros tantos valores son los que les han faltado a los que vigilan y velan por nuestro patrimonio. Iba a pedir como última anotación una pequeña reflexión, pero que reflexión cabe en la locura de los que nos gobiernan sean del color que sea...NIN NINGUNA.

El Diario de Sevilla
Hoteles disan
Estudio y diseño S.A


sábado, 14 de julio de 2018

El campo de los Remedios

Vaya por delante que los "urbanitas" llamamos campo al primer descampado de albero y hierba que se nos plantaba delante de nuestro barrio, donde antaño jugábamos a la lima, al tropo, a las canicas o simplemente cazabamos "zapateros" o "mates".Como ejemplo de todo esto que he descrito tenemos la siguiente fotografía...


En la imagen estamos viendo a una entrañable familia de una abuela con su hija y nietos paseando al perrito una soleada tarde por lo que hoy es la Avenida de República Argentina, en el barrio de los Remedios. Para ello, valga como pista de confirmación el edificio en construcción que vemos al fondo de la imagen, La Torre de los Remedios...


Este barrio nace de de las antiguas Huertas de los Remedios, pues el Monasterio que se levantaba al norte de Triana era el que les daba el nombre. Solo habia una pocas de casitas de planta baja y todo lo demas eran huertas, que empezaron a desaparecer en torno 1937 cuando Queipo de LLano mando construir 324 viviendas, "Los Remedios Viejos"...


En 1946 empieza a instalarse en el barrio el nuevo tejido empresarial de la ciudad...


Siendo en 1954 cuando se comienza a levantar la Torre de los Remedios...


Era un proyecto muy ambicioso, tal vez demasiado para la época y la economía del momento, y es por lo que la construcción permanece parada durante casi dos décadas, tiempo en los que se instaló en su estructura la colina de vencejos mas grande de europa, según las crónicas del momento. En 1976 se culmina la obra total del edificio, y el barrio ha cambiado por completo su aspecto, dejando atrás aquella imagen y aquel regusto con el que comenzamos el articulo de hoy...


Este barrio tiene un encanto muy peculiar, algo que hace de él un especimen en extincion, pues entre sus calles aún encontramos el pequeño comercio ya extinto en tantos barrios de la ciudad, ese ambiente a barrio de pueblo donde aún se conocen entre sí los vecinos que allí habitan, donde puedes encontrar una pequeña cafetería en la que el camarero te saluda llamándote por tu nombre y donde esa arquitectura a veces tan horrorosa del tardofranquismo no nos hiere de muerte la mirada sino más bien nos hace recordar nuestra niñez.

Julio Escobero Gil
ABC

sábado, 7 de julio de 2018

Claret, el colegio blanco

Hoy le dedico esta entrada a un fiel lector del pasado de Sevilla, creo que si no es el primer suscriptor que tuvimos, es el segundo, Don Antonio Plata. Antonio es, porque según sus palabras nunca se deja de serlo hasta que se muere uno, e incluso después de muerto siempre lo seras, un estudiante claretiano, pues es vecino del Barrio del Claret, y como no podía ser de otra manera su infancia y sus estudios pasaron por el "colegio blanco"...


El "colegio blanco", Colegio San Antonio María Claret se encuentra en la Avenida Padre García Tejero, en el corazón del Heliopolis...


Como vemos en la imagen, se levanta junto al Campo del Fútbol del Real Betis, y esta cobijado por los Chalets regionalistas construidos para la Exposición Iberoamericana de 1929. Al contrario de lo que muchas personas piensan, el Colegio y la Iglesia no fueron construidos por los Claretianos ni nació de ellos la idea. La orden Claretiana llegó a Sevilla en torno 1940, y su labor educativa comenzó en el ático de uno de estos chalets del barrio con tres profesores de la orden dando clases a un grupo no mayor de 10 alumnos. Este echo tuvo gran repercusión en la ciudad, y rápidamente fue in crescendo el numero de alumnos que solicitaban sus atenciones. En 1945 el Instituto de la Vivienda construye un colegio y una iglesia adosada al mismo. Son varias las congregaciones que se postulan para regentar y dirigir las nuevas instalaciones pero acción de la Orden Claretiana en el barrio y la gran acogida que estaban teniendo por parte de los vecinos, hicieron que el Gobierno Central y las Administraciones se decantaran por ellos, filmando finalmente el contrato de cesión con la Orden Misionera...


En 1956 la Orden amplia las instalaciones del colegio y añade otro nuevo edificio, sin derribar nada de lo anteriormente construido, algo que agradecemos enormemente pues invito a nuestros queridos lector@s a visitar algún día si tienen la oportunidad, la parte antigua del colegio donde podrán admirar la ornamentación y el detalle de las construcciones regionalistas sevillanas de la época.

Colegio Claret Sevilla
Lucas Romero Garrido

domingo, 24 de junio de 2018

La batalla de Bailén, se jugó en Sevilla

Cuando pensamos en una batalla, lo asociamos automáticamente a destrucción, ruinas o escombros y todo ello lo podemos trasladar como un símil y usando un juego de palabras a la Calle Bailén de nuestra querida ciudad, donde tanto derribo parece provocado por una batalla...


La Calle Bailén fue durante siglos la arteria de unión de gran parte de los Conventos de Sevilla, siendo por ende un núcleo bastante rico en lo que a arquitectura se refiere, empezando por la desaparecida portada del Compás del Convento de la Magdalena pasando por la impresionante fachada del Convento de la Merced, hoy Museo de Bellas Artes, y terminando en la desaparecida Puerta Real, la cual estaba a unos escasos 10 metros de la desembocadura de la calle. Todo ello se perdió bajo el yugo de la piqueta, y lo que no se derribó lo cambiamos de sitio como hicimos con la portada del Convento de la Merced.
Centrándonos en la fotografía nos llama poderosamente la atención el vendedor a lomos de su borrico con las alforjas llenas y un chavalín que bien pudiera ser su hijo, una estampa muy repetida por las calles de Sevilla en aquellos años...


Otro detalle muy importante que podemos contemplar, es la gran casa de finales del 18 que cierra desembocadura de la Calle San Roque...


Esta casa también fue víctima de la piqueta a finales de los años 70 con la excusa de corregir el plano de la calle, eliminando el trazado sinuoso de la misma...


En su lugar nos plantaron el "mamotreto tipo" de la época que tanto se repite por barrios como el de San Vicente, la Judería o la Alameda. Por desgracia esta conducta de derribo se sigue repitiendo en estos momentos, dañando de muerte barrios como el de San Luis o San Marcos.

Mario Carrero Lomberda
Nuria Cabello Moreno

sábado, 9 de junio de 2018

La Sevilla de Fleming

Cuando decimos Doctor Fleming en Sevilla, decimos muchas cosas, ambulatorio, colegio, calle, barriada, y monumento. Brevemente diremos que el Dr. Alexander Fleming fue el descubridor de la penicilina...


Hoy en concreto vamos a hablar de su monumento, erigido en 1957 junto al Hospital de las Cinco Llagas, hoy Parlamento de Andalucía...


La obra se realizó en piedra caliza, igual que la usada en la fachada del Hospital, y se remató con un busto de bronce del Doctor...


En dicho emplazamiento permaneció hasta principios del 2002, por lo que muchos lectores lo recordarán perfectamente, ya que era una estampa propia del barrio de la Macarena y a la que muchos le tienen un especial cariño...


Observen el detalle de esta fotografía, pues si nos fijamos en la parte superior izquierda, podemos atisbar los comienzos de la destrucción paulatina de la Calle Don Fabrique, pues primitivamente el monumento miraba al Arco de la Macarena pues estaba situado frente a la fachada del Parlamento...


Para Don Fabrique guardaremos un capítulo aparte, porque lo que se hizo y lo que se está haciendo con ella no tiene justificación alguna, estamos asistiendo impasibles en pleno siglo XXI a su segunda fase de demolición...


Pues bien, como venimos diciendo, el monumento estaba donde mismo hasta 2002, fecha en las que se comienzan las obras de remodelación de los jardines del Parlamento y la reurbanización del entorno...


Y es aquí donde empieza la odisea "típica" de cualquier monumento sevillano que es desmontado temporalmente y que por supuesto este no iba ser menos. El conjunto de piedra caliza es desmontado y guardado en los almacenes del Ayuntamiento, y el busto de bronce es depositado en las salas del consistorio, con la promesa de ser nuevamente reubicado en los jardines del Parlamento tras las obras de acondicionamiento del entorno. Pasa un año, dos, tres...y aquí nadie se acuerda del monumento, hasta que a finales del 2004, principios del 2005, urbanismo desbloquea un segundo proyecto de recuperación para el monumento y es entonces cuando este es reubicado en el patio central de la Facultad de Medicina...


Todavía tenemos que estar dando gracias de que el monumento no se perdiera en un chalet del Aljarafe o de que no lo recolocaran en otro sitio a medio montar, algo que sí ha sucedido con parte del patrimonio urbano de Sevilla en otras ocasiones. Fuera como fuere, esta es la historia y homenaje que la ciudad le dedicara a uno de los descubridores y científicos más importante del mundo, pues además de descubrir este antibiótico que salva tantas vidas al año, nunca lo patentó para con ello hacerlo siempre accesible económicamente a todos los seres del planeta.

*Corrección del artículo gracias a Alfonso Montano.

Universidad de Sevilla
Julio Morales Barrera

domingo, 13 de mayo de 2018

Cuando echar una carta en el buzón era una gozada

Aunque aún quedan algunos buzones, en peligros de extinción todos ellos, ya no es tan usual eso de mandar una carta a no ser que sea por algo burocrático, pero antaño sin internet, sin mensajes de texto, sin whatsapp, echar una carta al buzón era un gesto cotidiano para el 99% de los españoles y una gozada para unos pocos de sevillanos que vivían cerca de este que les muestro a continuación...


¡Que estampa!, tenemos a ese joven camino del colegio con su chaqueta larga y su maleta de piel viendo atentamente cómo los operarios de Correos recogen la "saca" con las cartas de de ese dia...


¡A lo que vamos!, imaginense con su carta en mano dirección a la Plaza del Duque, no a la que conocemos ahora, sino a esta que vemos rodeada de Palacios y Hoteles donde la catarsis que nos produce la majestuosidad del Palacio de Sanchez Dalp, no nos deja atinar con la ranura donde tenemos que introducir el sobre...


Vamos caminando tranquilos, disfrutando del ese recado que nos ha llevado hoy hasta tan hermoso lugar, saboreando el pisar sobre esos adoquines puestos con una geometría que ni el puntero láser más avanzado de este siglo es capaz de superar. Al fondo de la Plaza, tras las palmeras y plataneros, podemos atisbar la silueta del Hermoso Hotel Venecia, aquel que con unos inimitables balcones acristalados fuera testigo mudo de tantas Semanas Santas...


Pero claro, llegó el progreso, y no solo se llevó por delante este y otros buzones, también se llevó los adoquines, palacios y hoteles, en resumen toda la historia de una de las plazas más bellas que tuviera Sevilla y en su lugar nos quedamos con "esto"...


Ya sea por los taxistas que allí trabajan o por los sevillanos y turistas que tenemos que atravesar aquel desmán, podrían nuestros gobernantes haceros el favor de levantar ese manto de alquitrán y volver a descubrir los adoquines que allí yacen, al menos ganariamos en temperatura, estetica y respeto, sí respeto a Sevilla y su piel, que son esos adoquines.

Maria Manzano Cubierta
ABC

domingo, 29 de abril de 2018

El romanticismo perdido de las marquesinas de madera

Pasear por Sevilla es bonito, eso no se puede negar, las pasamos canutas en verano para encontrar una sombra, una fuente, y un banco cómodo para descansar...pero es bonito. Pero lo cierto y verdad, es que si miramos esas fotografías antiguas donde vemos esos escaparates de madera con esas marquesinas en caoba con letreros en cristal, pues envidiamos ese romanticismo perdido que mostraban esos comercios en sus fachadas y escaparates. Para el que aun no entienda esto que estoy contando, voy a ponerle dos ejemplos en dos zonas diferente de la ciudad, la primera en la embocadura de la Calle Cuna con la Plaza del Salvador...


Esta fotografía me tiene enamorado desde la primera vez que la vi, pues me llama poderosamente los vestidos de la la mujer y su hija que aparecen en primer plano, y como la señora esta mirando fijamente al fotógrafo en el preciso momento que dispara la cámara...


He deducido, con probabilidad a equivocarme, de que la imagen capta un momento de la Semana Santa Sevillana, tal vez Viernes Santo por la mantilla y la peina de la señora, el niño que esta tras ella vestido de marinerito o su hija vestida tan elegantemente con ese tocado sobre la cabeza, demás de  por la pila de sillas que vemos en la parte derecha de la imagen, que tal vez fueran parte de ese parte oficial que se disponía en la Plaza para ver el transcurrir de las hermandades...


Ahora les voy a pedir que se fijen en los escaparates de los comercios y las marquesinas, sin duda un trabajo muy hermoso de ebanistería y pintura que daban ese romanticismo del que les hablo a estas calles...


Hoy en día el aspecto actual de la calle ha cambiado mucho, por no decir totalmente, y es que aunque se conserva gran parte del caserío que vemos en la fotografía, hemos perdido la elegancia de los comercios, la vistosidad de sus marquesinas y sobre todo ese romanticismo que le daba un plus o toque extra de calidad a lo que dentro del local te iban a vender...


Ahora nos vamos a marchar a otro punto de la ciudad, aunque esta muy cerquita de este anterior que hemos estado conociendo, concretamente nos marchamos hasta la Plaza del Pan, hoy de Jesús de la Pasión...


He visto esta fotografía coloreada y os aseguro que es una gozada para los sentidos, es una pena que en blanco y negro no ofrezca tanta variedad de matices. Aquí observamos de nuevo el detalle de las marquesinas y los escaparates, y vemos como algunos guarda una cierta inclinación en angulo de 45 grados para ser mas cómodos y legibles al viandante...


Otro detalle a destacar y que se suma a la cantidad de carros que vemos en ese cruce con la Cuesta del Rosario, es la estrechez tan aguda que vemos en dicha calle cuando va subiendo hacia la Plaza de la Pescadería...


Esta zona también ha cambiado por completo con el paso de los años, y hoy presenta una imagen diferente de mas amplitud y sobriedad, ademas de que se ha perdido parte importante del caserio que vemos en la imagen...


Hoy en día solo tenemos algunas de estas marquesinas en comercios centenarios que han sobrevivido hasta nuestros días, como pudiera ser la Confitería La Campana o alguna tienda de abanicos y souvenirs en la Calle Sierpes.

jueves, 19 de abril de 2018