jueves, 25 de octubre de 2018

La Alameda de Triana

Hace unos años hicimos un interesante articulo que tuvo muy buena acogida por tratar un detalle para muchos desconocidos del Puente de Triana, se titulaba "aquellos bancos de Triana". Hoy vamos a dar continuidad a ese articulo con este que he titulado "la Alameda de Triana", pues es eso mismo lo que parecía el puente...


Aquellos bancos hoy tristemente desaparecidos, invitaban a sentarse dando pie a charlas y tertulias de cómo podían arreglar el mundo si les dejaran en menos que canta un gallo. La fotografía es un documento gráfico de valor incalculable, pues en ella apreciamos perfectamente al camaronero con su cesto de mimbre esperando tal vez la llegada del Vapor de Coria para hacer algunos reales, y el tono bicolor que tenía todo el puente, barandas, bancos e incluso las arcadas circulares que sostenían la pasarela...


La humildad de la vestimenta de todos los que aparecen en la imagen es natural pues recordemos que en Triana se concentraban todos los corrales de vecinos que albergaban la mayor masa de sevillanos de etnia gitana, siendo por desgracia en mayor medida los más desfavorecidos económicamente de la sociedad sevillana de aquella época.
Los bancos de forja fueron sustituidos con el paso del tiempo, por unos de tabla mucho más sencillos hasta que posteriormente desaparecieron por completo del conjunto arquitectónico...


También es bastante curiosa esta otra imagen que a continuación les muestro, algo posterior a la primera, pues como van a apreciar a continuación, los bancos siguen siendo los mismos pero el tablero del puente ya aparece adoquinado...


La fotografía no tiene desperdicio alguno, por un lado tenemos a un señor con sombrero de ala ancha inspeccionando como avanzan las obras, mientras junto a él, un obrero empina el botijo para saciar la sed, mientras que al fondo aparece el tranvía que lleva a sus pasajeros desde el Aljarafe hasta el mismo corazón de Sevilla...


Otros dos vecinos están observando, imagino, a los trabajadores que están abajo, en el muelle de la sal, cargando las alforjas de los mulos para llevar el producto a los silos, al fondo vemos la antigua zapata del Mercado de Triana y la salida del Callejón de la Inquisición a lo que hoy es el Paseo de la O...


Pero como ya hemos comentado en la primera fotografía, todo esto desapareció con el paso de los años, el tranvía, las catenarias, los adoquines, y los hermosos bancos...


Me pregunto, y a la vez me gustaría que hicieran esta reflexión conmigo, ¿si seria muy descabellado el recuperar esos hermosos bancos de acero fundido para colocarlos de nuevo en el Puente de Triana?.  Pienso que además de recuperar la originalidad del todo el conjunto arquitectónico, también ofrece al sevillano y al turista, un lugar de descanso privilegiado, con un encanto fuera de lo común.

Fototeca Municipal de Sevilla
ABC
Tomas Garrido Lorente

sábado, 22 de septiembre de 2018

75 años y no salió

La semana pasada, tal día como hoy, estaba cayendo la mundial en Sevilla y lamentablemente no pudimos ver en la calle a Nuestra Señora de los Dolores del Cerro, la cual hacía salida extraordinaria en celebración del 75 aniversario de la fundación de la parroquia...


Pero la vida sigue como siguen los actos de celebración, como la Velá del Cerro, y es ahí donde encontramos nuestra historia de hoy, observen el cartel de dicha Velá...

Bonito cartel anunciador, ¿verdad?, pero hay detalles que nos llaman mucho la atención, como el desaparecido puente que cruzaba sobre el Tamarguillo para llegar al Cerro, "el puente de la frontera" le decíamos, el tranvía que nos llevaba al barrio o una fachada de lo que parece ser una iglesia...


Esa hermosa fachada, efectivamente era una iglesia, donde se fundó originalmente la Hermandad del Cerro y desde donde hacía un Rosario de la Aurora anualmente la Dolorosa, la antigua Virgen de los Dolores del Cerro...


La Parroquia se levantó en 1929 en plena Avenida de Hytasa, y era un bellísimo ejemplo de regionalismo sevillano emergente en aquellos años y del que la piqueta se alimenta en pleno siglo 21...


Pero por desgracia ya no queda absolutamente nada de ella, pues a principio de los años 40 el crecimiento del barrio era imparable y se decidió construir una nueva parroquia hacia el interior de lo que hoy conocemos como el Cerro del Águila, donde se trasladaría la Hermandad...


Seguimos, en los años 40 se levanta el nuevo Templo, mucho mas arropado por el barrio y con unas dimensiones mayores a la desaparecida parroquia de la Avenida de Hytasa. Aun así la Hermandad y el barrio fueron creciendo de la mano y posteriormente se llevó a cabo una ampliación del actual Templo...


Para mi gusto, en esa ampliación la parroquia perdió ese aire que tenía su fachada y que recordaba levemente a su antecesora, de la que ya pocos se acuerdan y de la que si no llega a ser por el cartel de la Velá de este año, ni la hubiésemos llorado.
Por cierto, consciente de que estamos en pleno siglo 21, que Sevilla ha perdido la memoria y de que ni siguiera los nietos de algunos de nuestros lectores saben o han conocido lo que es una Velá, pues les diré que es una fiesta conmemorativa casi siempre dedicada a la festividad de una patrona o patrono, y que antaño era para muchos la fiesta del barrio, pues era normal y típico que cada barriada tuviera su Velá compuesta por un tablao y un ambigú y ya si me apuras algún cacharrito para los niños del barrio. Sus noches se completaban con actuaciones de cantantes flamencos, bailes de las academias de sevillanas del barrio, etc...
La cosa se ha ido perdiendo, quedándonos la turística Velá de Santa Ana, la de San Miguel o casco antiguo, pero nada que nos recuerde a lo original como sí puede ser la del Cerro. Ahora han dado paso a la semana de la cultura, feria de las naciones y un largo etc de festejos multiculturales que quedan muy bien de cara a la galería pero que han destrozado la convivencia, historia y porque no decirlo, la integración en tantos y tantos barrios de Sevilla.

Correo de Andalucia
Antonio Lona Perez