Hay cosas que Sevilla, por vergüenza o por naturaleza, las borra de su memoria sin dejar rastro, sin ni siquiera plantearse por un momento si estaban bien o si estaban mal, y sobre todo con un interés nulo a que su pasado llegue a generaciones venidera. No pasa nada, para eso estoy yo aqui, con mas ganas que medios, con más ilusión que ayuda pero dispuesto a dejar un humilde legado de la memoria para que nuestros hijos, nietos y bisnietos sepan lo que se le hizo a esta bendita ciudad y de lo que se les privó de disfrute y admiración sin remordimiento alguno.
Hoy vamos a tratar uno de esos temas olvidados, borrados de la memoria, el desaparecido Claustro del Convento de San Pablo...
Bien, refrescando un poco la memoria de nuestros lectores, ya hicimos con anterioridad algunos artículos relacionados con el Convento, como por ejemplo la desaparecida Calle Magdalena o el derribado Compás...
Pero hoy vamos a centrarnos solo en el Claustro, que ocuparía el total de lo que hoy es el Hotel Colón, ya saben, ese hotel enorme que está justo en la parte trasera de la Iglesia de la Magdalena, y que ocupa el comienzo de la Calle Canalejas...
El claustro estaba divididos en dos parte muy concretas, según vemos la imagen, la parte izquierda que daba a la Calle Bailén, eran las habitaciones del Convento, y del centro hacia la derecha era el enorme y bellísimo patio interior...
El derribo comenzó a finales de 1956, terminandose por completo a mediados de 1957, pero el Claustro estaba sentenciado de muerte medio siglo antes, concretamente en 1906 que fue cuando un tremendo incendio destrozó el 90% de las cubiertas...
La fotografía tiene miga, si prestan atención verán varios detalles interesantes, además de la valentía de los bomberos subidos en esas desvencijada cubierta, tenemos al fondo la espadaña del Convento de la Merced...
Este incendio no solo se llevó por delante las cubiertas del Claustro, sino que también devoró, y cito textualmente como lo describen los técnicos la época, "el mejor artesonado catalogado en la ciudad de Sevilla"...
Observen la escalera de acceso a la parte superior del Claustro y las dependencias, está en estado ruinoso y aun asi me parece una maravilla impresionante. Por desgracia nada se recuperó o restauró y todo fue demolido posteriormente. Ahora sigamos con la zona del Patio interior, les mostraré algunos detalles de las arcadas y los elementos decorativos del mismo...
Como podemos observar en las imágenes, algunas partes como ventanas y arcos aporticados, aparecen tapiados pues el claustro no se encontraba en pie al completo y parte de la zona había desaparecido por lo que estaba completamente abierto a la calle y era obra de un expolio continuado...
Si hacemos un pequeño fotomontaje, podemos hacernos una breve idea de cómo sería este hermoso Claustro y sus dimensiones...
Por mas que lo intento, no logro a comprender cómo se produjo tal atrocidad, y como siempre es la misma excusa en todos los informes, "estado ruinoso", cuando vemos de primera mano en las fotografías que el estado estructural meses antes de su derribo era perfecto y no se aprecian grietas ni fisuras que comprometieran su estabilidad...
En fin, lo que sí está claro es que a día de hoy, tenemos un inmenso hotel en su lugar, la Iglesia que lo acompañaba cada dia con mas humedades, los ricos frescos de la iglesia desapareciendo a pasos agigantados y aquí nadie hace nada. Dejando de lado si es o no un templo cristiano o de culto, no podemos consentir que la riqueza artística que aún contiene se siga destruyendo por la pasividad de una ciudad, porque al final, vamos a resumir el arte a lo que nos quede en los museos, todo lo demas se habrá perdido.
ABC
Fototeca de Bilbao
Universidad de Sevilla
Fototeca Municipal de Sevilla
Ana María Lopez Moreira
por tu aire, por tu agua te llamaron Noble, Leal, Heroica, Invicta y Mariana a ti por siempre, Sevilla
viernes, 1 de septiembre de 2017
miércoles, 23 de agosto de 2017
Los camilleros de la Santa Caridad
En Sevilla, que tenemos la memoria muy volátil y selectiva, se nos ha olvidado con el paso de los años, no hace falta que sean siglos, oficios y personajes muy singulares que estuvieron en nuestras calles desde tiempos inmemoriales. Hace unos meses navegando por las redes sociales veo en un foro una fotografía que la etiquetaban con la leyenda de "repartidores de queso", aquí se las muestro...
La fotografía está tomada en la Calle Tetuán, a fondo pueden ver el cruce de la Calle Rioja, y debemos apuntar como detalle curioso el adoquinado del suelo y como se aprecia que aún estaba abierta al tráfico rodado y al tranvía...
A ver, no se si dan la impresión de ser repartidores de queso, y no les culpo en ningún momento de no saber lo que son porque nadie se ha encargado en nuestros colegios de explicarlo, ni en nuestros libros de historia de ilustrarlo...
Yo humildemente desde esta pagina que la quiero como si de un hijo se tratara, os explicaré qué son exactamente. Estos señores recorrieron durante más de 350 años las calles de Sevilla recogiendo enfermos y vagabundos para llevarlos a que recibiesen asistencia al hospicio de la Santa Caridad, son por tanto camilleros del Hospital de la Santa caridad, que fundara 1578 Miguel de Mañara...
Este filántropo, que para mi ya debía haber sido nombrado santo hace muchos años, dedicó toda su fortuna y vida en la construcción y manutención de un hospital que acogiera a los enfermos y desvalidos, además de a los presos condenados a muerte para darles posteriormente santa sepultura...
En un principio el proyecto nació como hospicio de vagabundos, los años, décadas y siglos fueron pasando, y ampliaron sobre tres naves de las antiguas atarazanas unas nuevas instalaciones donde habilitaron un hospital con quirófanos para cirugías menores y salas de recuperación.
Observen con mayor detenimiento la dureza la fotografía porque no tiene desperdicio alguno y puede que remueva alguna conciencia dormida...
Una vez terminada la Guerra Civil, la imagen de estos camilleros desaparecieron de nuestras calles, y no se muy bien porque, también se borró de nuestra historia y del ecosistema sevillano que durante más de 350 años sobrevivió en gran parte gracias a la labor de estos señores.
Me parece perfecto que los colegios e institutos se enseñe quienes eran los aztecas, los vikingos, Kennedy y Platón, pero creo que habría que dedicar aunque fuera solo un capítulo a la historia de la ciudad en la que vivimos, porque si no sabemos de dónde venimos y que es Sevilla, jamás la cuidaremos y apreciaremos como se merece.
Y no podemos cerrar el artículo de hoy sin recordar con todo cariño a nuestro capataz Miguel Loreto Bejarano, fallecido hace pocas semanas en el Hospital de la Santa Caridad, donde paso sus últimos meses de vida...
Este artículo ha tenido una gran repercusión entre nuestros lectores, desenterrando del recuerdo vivencias y conocimientos sobre los Camilleros de la Santa Caridad. Dejemos aquí testimonio de algunos de ellos y por supuesto agradecemos su generosidad por compartirlos con el resto de sevillanos:
Rafael Fernández Marquéz:
"Aún es posible ver a estos camilleros aunque en su otro cometido de portar los cadáveres en los entierros. Esta indumentaria se usa en los sepelios de los hermanos de la Santa Caridad, abren el cortejo portando cruz y faroles. Llevan el babilón recogido con un cinto de cuero y el sombrero que, al menos las dos veces que los he visto, no se quitan al entrar en la capilla; no sé si por privilegio o, simplemente, por incapacidad mecánica al ir ocupadas las manos.
Te recomiendo, si no lo has hecho, asistir a uno de estos sepelios el rito es precioso de ver."
Inma Linared:
''No solo salían ellos ya que los hermanos de la Caridad iban con ellos rezando. Llevaban en la mano una limosnera. sus trajes eran azules y sombrero azul y cordón rojo y llevaban unas correas negras. No solo pedían para el entierro de los ancianos sino para los hermanos también. Eran sus normas. También he visto los coches fúnebres de caballos todo negro y caballos con penachos negros"
Virginia Torres Linares:
"Y además cuando iban pidiendo por el barrio, iban diciendo una limosna por el amor de Dios para enterrar a este pobre de la Santa Caridad...lo se porque también yo también en el Arenal, frente a ella."
ABC
Jose Antonio Lopera Morene
@rafavalero1965
La fotografía está tomada en la Calle Tetuán, a fondo pueden ver el cruce de la Calle Rioja, y debemos apuntar como detalle curioso el adoquinado del suelo y como se aprecia que aún estaba abierta al tráfico rodado y al tranvía...
A ver, no se si dan la impresión de ser repartidores de queso, y no les culpo en ningún momento de no saber lo que son porque nadie se ha encargado en nuestros colegios de explicarlo, ni en nuestros libros de historia de ilustrarlo...
Yo humildemente desde esta pagina que la quiero como si de un hijo se tratara, os explicaré qué son exactamente. Estos señores recorrieron durante más de 350 años las calles de Sevilla recogiendo enfermos y vagabundos para llevarlos a que recibiesen asistencia al hospicio de la Santa Caridad, son por tanto camilleros del Hospital de la Santa caridad, que fundara 1578 Miguel de Mañara...
Este filántropo, que para mi ya debía haber sido nombrado santo hace muchos años, dedicó toda su fortuna y vida en la construcción y manutención de un hospital que acogiera a los enfermos y desvalidos, además de a los presos condenados a muerte para darles posteriormente santa sepultura...
En un principio el proyecto nació como hospicio de vagabundos, los años, décadas y siglos fueron pasando, y ampliaron sobre tres naves de las antiguas atarazanas unas nuevas instalaciones donde habilitaron un hospital con quirófanos para cirugías menores y salas de recuperación.
Observen con mayor detenimiento la dureza la fotografía porque no tiene desperdicio alguno y puede que remueva alguna conciencia dormida...
Una vez terminada la Guerra Civil, la imagen de estos camilleros desaparecieron de nuestras calles, y no se muy bien porque, también se borró de nuestra historia y del ecosistema sevillano que durante más de 350 años sobrevivió en gran parte gracias a la labor de estos señores.
Me parece perfecto que los colegios e institutos se enseñe quienes eran los aztecas, los vikingos, Kennedy y Platón, pero creo que habría que dedicar aunque fuera solo un capítulo a la historia de la ciudad en la que vivimos, porque si no sabemos de dónde venimos y que es Sevilla, jamás la cuidaremos y apreciaremos como se merece.
Y no podemos cerrar el artículo de hoy sin recordar con todo cariño a nuestro capataz Miguel Loreto Bejarano, fallecido hace pocas semanas en el Hospital de la Santa Caridad, donde paso sus últimos meses de vida...
"Ampliamos"
Rafael Fernández Marquéz:
"Aún es posible ver a estos camilleros aunque en su otro cometido de portar los cadáveres en los entierros. Esta indumentaria se usa en los sepelios de los hermanos de la Santa Caridad, abren el cortejo portando cruz y faroles. Llevan el babilón recogido con un cinto de cuero y el sombrero que, al menos las dos veces que los he visto, no se quitan al entrar en la capilla; no sé si por privilegio o, simplemente, por incapacidad mecánica al ir ocupadas las manos.
Te recomiendo, si no lo has hecho, asistir a uno de estos sepelios el rito es precioso de ver."
Inma Linared:
''No solo salían ellos ya que los hermanos de la Caridad iban con ellos rezando. Llevaban en la mano una limosnera. sus trajes eran azules y sombrero azul y cordón rojo y llevaban unas correas negras. No solo pedían para el entierro de los ancianos sino para los hermanos también. Eran sus normas. También he visto los coches fúnebres de caballos todo negro y caballos con penachos negros"
Virginia Torres Linares:
"Y además cuando iban pidiendo por el barrio, iban diciendo una limosna por el amor de Dios para enterrar a este pobre de la Santa Caridad...lo se porque también yo también en el Arenal, frente a ella."
ABC
Jose Antonio Lopera Morene
@rafavalero1965
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