lunes, 11 de marzo de 2024

La desaparecida Taberna La Giralda

Tanto amamos a nuestra querida ciudad que sólo el que no es de aquí no entiende lo enamorados que estamos de la Sevilla que ya se nos fué. Hoy nos remontaremos a 1920 para concentrarnos en una esquina con un sabor y solera que ya quisieran los bares de hoy en día,  vayamos pues hasta la desaparecida Taberna La Giralda...



Que maravilla, ¿verdad?. Pero antes de analizar la fotografía vamos a situarla en nuestro mapa imaginario, estamos en la antigua Plaza del Cardenal Lluch hoy Virgen de Los Reyes,  a nuestra espalda la Calle Don Remondo...
Ya hicimos un pequeño artículo de este conjunto de viviendas ya derribado y que ocupaba gran parte de la Plaza, les dejo el enlace por si quisieran echarle un vistazo : Mas que un ensanche, un despropósito.  
La taberna es un pequeño local de planta baja con un gracioso patio en su parte superior. Su interior estaba gobernado por un hermoso y elaborado mostrador, su parte trasera estaba cubierta por finas estanterías de licores y del techo colgaban jamones y embutidos que le daban ese toque a taberna sevillana de buen beber...


Afinando la vista vemos tras ella la puerta de entrada al Convento de la Encarnación...


Hacia la parte izquierda de nuestra fotografía,  apreciamos en la fachada de la Taberna aquellos llamativos tablones donde se colgaban los carteles anunciadores de próximas corridas de toros o otros eventos extraordinarios... 






Pero donde verdaderamente se clava nuestra mirada y centramos la atención es al público que regentaba dicha taberna...


Los chiquillos que por allí cerca jugaban y que fueron protagonistas tal vez sin saberlo que serían testigos mudos y los verdaderos culpables del que el legado impagable de esta que imagen llegara hasta nuestros días dándonos con toda pista y detalle de una Sevilla que hoy en día ya no podemos encontrar porque simplemente no existe...


Sean pacientes,  y nos vemos en la siguiente publicación,  hasta entonces sueñen con esa Sevilla que ya se nos fué. 


domingo, 5 de julio de 2020

El gitano y la cabra

Todos en la vida tenemos un denominador común, ganarnos la vida. Tu cultura, tu núcleo familiar, suerte son determinantes cuando se va a definir en como nos la vamos a ganar, una de ellas y muy particular era la del gitano, la trompeta y la cabra...


Este momento es parte de nuestra niñez, era un número muy simple en el que la cabra subía la escalera al son de la trompeta y posteriormente giraba sobre sí misma en lo alto de jarrillo...


Nos podía gustar más o menos, la cultura general en aquello años, la forma de ver la vida y las cosas difieren muchísimo de como lo vemos ahora. En el barrio era un acontecimiento y los niños miraban obnubilados la destreza con la que ese animal lograba coronar ese vértice inalcanzable. Los hijos de los artistas solían pasar el platillo y ese momento recuerdo perfectamente como me causaba una gran desazón interior...


Esta fotografía concretamente se realizó en laela Plaza del Hospital de los Venerables hoy la Plaza de los veladores...


Como ya hemos comentado, los tiempos han cambiado, y hoy en día estampas de este tipo serían impensables por muchos detalles.

Luque Murillo