martes, 12 de marzo de 2013

Calle Betis

Seguimos nuestro paseo por Triana y no nos vamos muy lejos de San Jacinto, compraremos un cartuchito de pescaito frito en el Kiosco Las Flores y nos vamos a sentar en el viejo malecón trianero de la Calle Betis, allí vamos a dejar volar nuestra imaginación para trasladarnos en el tiempo y conocer un poco mas de esa Betis desaparecida...


Una de las joyas de Triana es la Casa de las Columnas, que para mas inri tiene el arte de dar a dos calles, Pureza y Betis, pero como hemos dicho, vamos a conocer lo que ya no existe y es exactamente lo que vemos en la fotografía anterior, la casa que colindaba a la de las Columnas...


Esa casa hacia esquina en la Calle Duarte con Betis, y hablamos en pasado por que aunque su estructura fue conservada, su fachada fue destruida por completa...


Aquí si que seria interesante poder entrevistarnos con el señor encargado de patrimonio en aquella época y preguntarle que sentido tenia el conservar la estructura si la fachada que era lo mas significativo iba a ser destruida por completa...


Y es que observen la jugada por que la cosa tiene narices, en el proyecto de restauración se han eliminado todas las cornisas y apliques, se han eliminado los balcones cerrados que son verdaderas obras de arte y se han cogido los balcones originales de la fachada que daba a la Calle Duarte y se han colocado en la calle Betis para suplir la falta de los que eran cerrados, increíble, y para rematar el proyecto, dejamos la fachada de la Calle Duarte con estos balcones de mecano...


Todo ello rematado con un deplorable monocapa rugoso de color blanco, si esto no es una atentado al patrimonio que venga Dios y lo vea.

Marco Loreto Levia

domingo, 10 de marzo de 2013

Triana

Triana, marinera, cofrade y rociera, ese es Triana y es que pasan los siglos pero no las tradiciones de un barrio que antes fue pueblo...


¿Que estampa señoras y señores!, por San Jacinto baja la Hermandad en busca de esa arteria llamada Castilla la cual la despedirá camino de Almonte.
Como ya hemos comentado, estamos en la Calle San Jacinto, esquina con Rodrigo de Triana y vemos una calle que nos suena a cuentos y leyendas, con adoquines y vías del tranvía por no hablar de esos soportales que aun se mantienen en pie y que se van perdiendo hasta la inmensidad de San Jacinto.
Pero tristemente, si nos trasladamos hasta el presente, vemos que todo eso ha desaparecido con la llegada del alquitrán y los ensanches, todos menos una cosa, ¿saben de que les hablo?...


Efectivamente, si nos fijamos en la esquina con Rodrigo de Triana, vemos que esa es la una casa muy peculiar, tan peculiar que nos sigue sonando hoy en día...


Y es que ha sido la única, si amig@s la única, que se ha mantenido en pie hasta nuestros días. Ya lo hemos comentado varias veces, que no solo el centro de la ciudad focalizaba la admiración de la piqueta, pues Triana fué sometida cruelmente a ella durante décadas pues de esa vieja Triana nos queda tan solo un tercio de lo que era...


Siempre estamos a tiempo de echar el freno y saber conservar no para nosotros, sino para los que vendrán después, que también tienen derecho a conocer algo de lo que fue esa Triana que de seguir así tan solo contara en los libros por que de ella nada quedará.

Miguel Murube Lorente

Erase una vez

Erase una vez que se era había una pequeña villa romana donde el tiempo y los siglos hicieron de ella escombros sepultados esperando otro destino. De ella nació un convento, El de la Encarnación de que tampoco quedara ni rastro. De nuevo, sobre todo ello nació el Mercado, el de la Encarnación, donde los placeros hicieron del el es mas recoleto y bello de la ciudad...


Que tiempos aquellos, esa era otra Sevilla, otro centro donde había mas vida, una vida especial, la de aquellas personas que crecían y vivían en el mismo centro de la ciudad.
Recordemos que la imagen que vemos del mercado fue la de su segunda etapa de vida, pues el mercado ocupaba antaño toda la plaza llegando frente a la mismísima desembocadura de Puente y Pellón.
Pero claro, después llego el cierre del mercado por el mal estado del mismo, ¿arreglarlo? pues no, los dueños de El Corte Ingles habían realizado una gran inversión en la ciudad y una de las condiciones era que el solar del mercado fuera utilizado como aparcamientos para los clientes de este centro comercial, pero ni por esas. El solar fue ocupado como cocheras de Tussan y luego llegó lo que llamaríamos como Las Setas...


¿un proyecto increíble?, si, ¿el lugar indicado?, pues no, y si hablamos de lo que ha costado pues apaga y vamonos, ojo todo esto de manos de un Ayuntamiento socialista cosa que manda narices si pensamos en los principios de este socialismo hoy en día puesto tan en boca...


El caso es que siempre pierden los mismo, Sevilla y los sevillanos.

Elena Martinez Anaya

Las misiones

Allá por el 1965 ocurrió un echo en la ciudad de Sevilla tan hermoso, entrañable e inimaginable como fuere el de las misiones, ¿y se preguntaran que, en que consistían?, pues fue el gesto de que las hermandades llevaran sus titulares hasta el extrarradio de la ciudad, a los barrios mas necesitados de fe y esperanza dándonos ilusiones y motivos por los que seguir adelante, que falta nos hacia en aquellos años. Una prueba de ello es la siguiente imagen...


Impresionante, ¿no creen?, estamos en pleno centro de corazón de Nervión concretamente en el Hospital de San Juan de Dios y frente a sus ventanas tenemos a los titulares de la Hermandad del Gran Poder. Hasta allí fueron en busca de los impedidos y necesitados, aquellos niños que incrédulos miraban por las ventanas viendo ante ellos al mismísimo Señor de Sevilla.
De esta fotografía extraemos ademas dos detalles interesantisimos...


El primero es el Estadio del Ramón Sánchez Pizjuan, aun en su primera fase de construcción, y el segundo es esa hermosa casa regionalista, que por desgracia fue derribada hace unos tres años para construir un horrendo edificio de oficinas, que paradojas de la crisis no ha sido construido aun y por lo tanto nos alumbra en su lugar un hermoso solar...


Increíble como estamos destrozando barrios como el de Nervion o el Porvenir derribando esos edificios del regionalismo Sevillano que dieron carácter y belleza a un extrarradio hoy en día en total desprecio y abandono...


Y como ultima reflexión quiero aprovechar este tema para dejar un pregunta en el aire: ¿no hubiera sido mas digno, caritativo, humano y cristiano haber vuelto a realizar este año de crisis y necesidades unas misiones como las del 65, que la mamarrachada de Vía Crucis que pretendió nuestro estimado Arzobispo?. Sin pasos, sin vayas ni alardes, que las imágenes vayan a los barrios, que el arzobispo se desplace a las parroquias, en fin, esperemos que hayan tomado nota para un futuro los que tenían que tomarla.

Enrique Miran Tovar