Increíble, pero estamos en el siglo XXI y tiene que venir un señor con barbita a rotularnos la parte superior de las Setas con el nombre de Plaza Mayor, ¿Plaza Mayor?, ¿y este era Alcalde de Sevilla?, asi nos lucio el pelo en su años de mandato que no conocía ni la historia de nuestra ciudad, véase de muestra el mobiliario urbano que nos lego en pleno corazón de Sevilla o sus terribles reuranizaciones en pleno corazón de San Luis.
Pues bien refrescando la memoria o cultivando la cultura, sepamos que Sevilla ya tenia su Plaza Mayor en el siglo XVI, plaza que aun mantenemos aunque con distinto caserío pero si con la misma distribución...
Efectivamente, es la actual Plaza de San Francisco, ¡y que imagen tenemos ante nuestros ojos!. En ella todavia descubrimos parte de las viejas casas con balconadas de madera que antaño la poblaron, y si afinan la vista, en la parte derecha de la fotografía tenemos el viejo edificio de soportales sustituido por el actual Banco de España.
Observen con detalle la disposición de las sillas de enea, es la composición de la carrera oficial de aquellos años, sin palcos ni vallas...
Sombreros de ala ancha, boinas, mujeres de riguroso negro, que cantidad de detalles.
Pues bien, como íbamos comentando, esta fue la originaria Plaza Mayor de Sevilla, la de los autos de fe de la Santa Inquisición, la de las corridas de toros y fiestas de caña.
Todo lo demás son simples "catetadas" y egos de un hombre que le dice a Sevilla "si te he visto, no me acuerdo"...
Volviendo a lo que nos interesa, al pasado y su patrimonio, recordemos como ha cambiado esa vieja Plaza, pues no cambio tan solo de nombre sino que también sus edificios. Si comparamos dos imágenes, la que ya hemos visto con una mas o menos actual, veremos en ambas un denominador común...
Tan solo esa casa que señalamos en rojo se mantiene en pie. Por la "Avenida" bajaba una corriente regionalista de edificios que dio de lleno con la Plaza de San Francisco, produciendo una renovación casi completa de todo su caserío a comienzos del siglo XX.
Sevilla seguirá por siempre en una evolución constante aunque de nuestras manos esta el que se siga el respeto por nuestro patrimonio urbano y que aprendamos a seguir conservando antes que derribando...
Elena Morin Traz
Julia Lorina Corza
por tu aire, por tu agua te llamaron Noble, Leal, Heroica, Invicta y Mariana a ti por siempre, Sevilla
martes, 23 de abril de 2013
sábado, 13 de abril de 2013
De la Campana a Martín Villa
Volvemos con los ensanches, hoy vamos a dar un corto y rápido paseo por los derribos de la Campana y la Calle Martín Villa...
Valla imagen, ¿verdad?, Ante nosotros tenemos el impresionante palio de la Virgen de las Lagrimas, Hermandad de los Caballos, y tras ella un lienzo de edificios con las horas contadas. Empecemos por el que vemos al fondo de la imagen...
Ese ultimo edificio que aun vemos en pie es el bellisimo y maltratado Colegio de Villasis, del que ya hemos hablado en mas de una ocasión, una verdadera lastima su derribo ya que con el también perdimos su hermosa capilla.
En el centro de la fotografía vemos que ya esta en pie el imponente edificio Noriega, obra de nuestro admirado Anibal González, una pena que no se conservara también el Café París, obra del mismo arquitecto.
Frente a el edificio Noriega tenemos el solar donde hoy se levanta el edificio para Rafael Lora...
Este magnifico edificio fue ejecutado por Talavera y Heredia y fue el ultimo paso de transición hasta lo que hoy conocemos como andalucismo talaveriano, no siendo terminado hasta 1936.
Pero aun vemos en la fotografía otro edificio sentenciado a muerte, es el que esta mas pegado a la parte izquierda de la imagen...
De este también hablamos hace ya un tiempo en el blog, por que el destinado a reemplazar su solar se las traía, pues es uno de los mayores mamotretos que presenta La Campana.
Hasta aquí el breve pero interesante paseo que nos ha traído de regreso a nuestra memoria edificios muy importantes de una arteria muy significativa con era la que conformaba La Campana y la Calle Martín Villa...
Manuel Grande Lafón
Sonia Lima Santori
Valla imagen, ¿verdad?, Ante nosotros tenemos el impresionante palio de la Virgen de las Lagrimas, Hermandad de los Caballos, y tras ella un lienzo de edificios con las horas contadas. Empecemos por el que vemos al fondo de la imagen...
Ese ultimo edificio que aun vemos en pie es el bellisimo y maltratado Colegio de Villasis, del que ya hemos hablado en mas de una ocasión, una verdadera lastima su derribo ya que con el también perdimos su hermosa capilla.
En el centro de la fotografía vemos que ya esta en pie el imponente edificio Noriega, obra de nuestro admirado Anibal González, una pena que no se conservara también el Café París, obra del mismo arquitecto.
Frente a el edificio Noriega tenemos el solar donde hoy se levanta el edificio para Rafael Lora...
Este magnifico edificio fue ejecutado por Talavera y Heredia y fue el ultimo paso de transición hasta lo que hoy conocemos como andalucismo talaveriano, no siendo terminado hasta 1936.
Pero aun vemos en la fotografía otro edificio sentenciado a muerte, es el que esta mas pegado a la parte izquierda de la imagen...
De este también hablamos hace ya un tiempo en el blog, por que el destinado a reemplazar su solar se las traía, pues es uno de los mayores mamotretos que presenta La Campana.
Hasta aquí el breve pero interesante paseo que nos ha traído de regreso a nuestra memoria edificios muy importantes de una arteria muy significativa con era la que conformaba La Campana y la Calle Martín Villa...
Manuel Grande Lafón
Sonia Lima Santori
domingo, 7 de abril de 2013
Eduardo Dato y muchos detalles
Fotografía e historia siempre fueron cogidos de la mano y es que sin saberlo, lo que hoy captamos con nuestro objetivo puede ser el único testigo de un lugar, un objeto o una personal cien años después. Ejemplo de esto son todas las imágenes que tratamos en este humilde blog y que poco a poco nos van enseñando el pasado de nuestra ciudad.
Seguimos pues descubriendo y aprendiendo mediante este entretenido método, hoy con esta bella estampa de nuestra Semana Santa...
Que bonita, estas fotografías nos dan tantos detalles, tantos testigos mudos que sin saberlo iban a ser protagonistas un siglo después. Estamos al final de Eduardo Dato, apunto de tomar la subida del Puente de San Bernardo, observen el largo del antifaz de los nazarenos, o esas viejas catenarias que tan habituales eran en el paisaje de nuestras calles y esos hermosas farolas que flanqueaban la entrada a la subida del puente, por cierto, ¿y las farolas?...
Las farolas, ornamento único de la arquitectura de los años 20 de siglo pasado, desaparecieron misteriosamente en la terrorífica restauración que sufrió el mismo en 1992, quedando tan solo las farolas que se levantan sobre el tablero del puente.
Pero hay un detalle, el mas importante creo, que se nos puede pasar por alto, fíjense en el edificio que aparece tras el misterio de la Presentación...
Efectivamente ese detalle, el mas importante, es el monumental edificio que vemos en ultimo plano, la desaparecida plaza de toros La Monumental de San Bernardo. Este detalle me asombra enormemente por dos razones, la primer a por que me ayuda a comprender y conocer esa Sevilla ya inalcanzable pues ya esta borrada por la piqueta, y segundo por que me da una cierta realidad de las tremendas y extraordinarias dimensiones de esta magnifica plaza de toros, observen...
Obviando la distorsión real de la distancia producida por la lente de la cámara utilizada en aquellos años, si alcanzamos a tener una pequeña referencia del tamaño de esta mole y cuanto abarcaban su solar, teniendo en cuenta que empezaba donde hasta hace poco estaba la farmacia militar, artillería y que acababa donde hoy en día se conservan sus últimos restos, restos que pertenecen al muro de cerramiento del solar de la plaza que no a la plaza mismamente...
Cierren los ojos e imaginen por un momento el entorno "a nuestras espaldas el maravilloso puente de San Bernardo, seguimos caminando y a nuestra izquierda el maravilloso barrido de San bernardo, a nuestra derecha las hermosisimas casas de los ingenieros de las fabricas de artillería, mas adelante La Monumental y frente a ella los restos de los jardines de la Buahira, y de fondo ese nuevo barrio regionalista llamado Nervion, que maravilla aquella Sevilla...
Elena Castro Lopez
Miguel Duren Tovar
Seguimos pues descubriendo y aprendiendo mediante este entretenido método, hoy con esta bella estampa de nuestra Semana Santa...
Que bonita, estas fotografías nos dan tantos detalles, tantos testigos mudos que sin saberlo iban a ser protagonistas un siglo después. Estamos al final de Eduardo Dato, apunto de tomar la subida del Puente de San Bernardo, observen el largo del antifaz de los nazarenos, o esas viejas catenarias que tan habituales eran en el paisaje de nuestras calles y esos hermosas farolas que flanqueaban la entrada a la subida del puente, por cierto, ¿y las farolas?...
Las farolas, ornamento único de la arquitectura de los años 20 de siglo pasado, desaparecieron misteriosamente en la terrorífica restauración que sufrió el mismo en 1992, quedando tan solo las farolas que se levantan sobre el tablero del puente.
Pero hay un detalle, el mas importante creo, que se nos puede pasar por alto, fíjense en el edificio que aparece tras el misterio de la Presentación...
Efectivamente ese detalle, el mas importante, es el monumental edificio que vemos en ultimo plano, la desaparecida plaza de toros La Monumental de San Bernardo. Este detalle me asombra enormemente por dos razones, la primer a por que me ayuda a comprender y conocer esa Sevilla ya inalcanzable pues ya esta borrada por la piqueta, y segundo por que me da una cierta realidad de las tremendas y extraordinarias dimensiones de esta magnifica plaza de toros, observen...
Obviando la distorsión real de la distancia producida por la lente de la cámara utilizada en aquellos años, si alcanzamos a tener una pequeña referencia del tamaño de esta mole y cuanto abarcaban su solar, teniendo en cuenta que empezaba donde hasta hace poco estaba la farmacia militar, artillería y que acababa donde hoy en día se conservan sus últimos restos, restos que pertenecen al muro de cerramiento del solar de la plaza que no a la plaza mismamente...
Cierren los ojos e imaginen por un momento el entorno "a nuestras espaldas el maravilloso puente de San Bernardo, seguimos caminando y a nuestra izquierda el maravilloso barrido de San bernardo, a nuestra derecha las hermosisimas casas de los ingenieros de las fabricas de artillería, mas adelante La Monumental y frente a ella los restos de los jardines de la Buahira, y de fondo ese nuevo barrio regionalista llamado Nervion, que maravilla aquella Sevilla...
Elena Castro Lopez
Miguel Duren Tovar
lunes, 1 de abril de 2013
La Punta del Diamante y Gran Capitán
Hoy vamos hacer un dos por uno, y es que vamos a tratar dos puntos de Sevilla que se encontraban en una misma calle, La Punta del Diamante y Gran Capitán, y ustedes se estarán preguntando que de que es lo que les estoy hablando, pues miren, miren...
Lo que ven es una impresionante panorámica del centro de Sevilla con un montón de edificios y calles ya desaparecidas, pues bien, céntrense por favor en lo que les he rodeado con un circulo rojo, eso que ven es la Avenida de la Constitución, antes Gran Capitán, y lo que esta dentro del circulo era esa vieja estrechez que conectaba antaño la Avenida con el sector del Ayuntamiento, en esa estrechez estaba la Punta del Diamante...
Lo que ven es una impresionante panorámica del centro de Sevilla con un montón de edificios y calles ya desaparecidas, pues bien, céntrense por favor en lo que les he rodeado con un circulo rojo, eso que ven es la Avenida de la Constitución, antes Gran Capitán, y lo que esta dentro del circulo era esa vieja estrechez que conectaba antaño la Avenida con el sector del Ayuntamiento, en esa estrechez estaba la Punta del Diamante...
Si se fijan en la fotografía, el apodo del lugar viene tomado del comercio que hacia esquina en la Calle Alemanes con Gran Capitán, "El Diamante", al estar en dicha esquina era la la punta de la calle, de ahí La Punta del Diamante. Para que ubiquen bien el lugar y entiendan a lo que me refiero con la vieja estrechez de la Avenida observen esta comparativa...
Piensen que esa estrechez no se producía solo ahí, sino que antiguamente lo que hoy conocemos como "La Avenida" no tenía mucho mas de ocho metros de ancho, pero los sucesivos derribos y ensanches dieron como fruto que tan solo este ultimo tramo de Alemanes hasta el Ayuntamiento mantuviera esa angostura tan inusual...
Imaginen lo que tenia que ser el entrar por esa calle tan estrecha y toparse de pronto con la impresionante fachada plateresca del Ayuntamiento y la imponente mole del desaparecido Convento de San Francisco...
Y ni les cuento la impresión que tenia que producir cuando contemplabas las cofradías atravesando esa callecita en busca de la Santa Iglesia Catedral, cuanto menos la estampa tenia que ser impresionante...
Pero como ya sabemos tres y solo tres fueron los verdugos de esa Sevilla romántica perdida en el recuerdo de los soñadores, una la I República, la segunda el regionalismo y por ultimo esa detestable arquitectura del franquismo tardío...
La que se encargo de borrar esta hermosa y recoleta estrechez fue el regionalismo, ese que ahora estamos maltratando y que en su día hecho abajo media Sevilla para levantarla mediante ladrillo visto y azulejo...
Piensen que a raíz de este derribo vino ese pequeño ensanche hasta el Ayuntamiento y con el la Adriática de Espiau y esas casas palacio de Talavera o Anibal Gonzalez..
Espero que con este breve repaso hayan conocido, comprendido y entendido lo que fue para la ciudad el Gran Capitán y la Punta del Diamante, nombres que antaño fueron referencia para muchos sevillanos y que hoy por hoy han caído en ese gran saco del olvido que por desgracia tenemos...
Julio Morillo Lorite
Miranda Priego Lorente
sábado, 23 de marzo de 2013
Los Caños y la Puerta de Carmona
Que hay que decir que no hayamos dicho ya sobre estos dos elementos tan importantes como fueron los Caños y la Puerta de Carmona, yo creo que poco, pero si podemos seguir ampliando nuestra imaginación con nuevas e interesante imágenes que son el único testigo gráfico que nos quedan de estos dos elementos arquitectónicos tan importantes.
Gracias a un negativo en cristal, se pudo sacar una hermosa postal, la cual nos servirá para satisfacer nuestra curiosidad sobre el pasado de estos dos hermosos monumentos...
A primera vista es difícil distinguir o adivinar lo que estamos viendo y es que ya nada queda de lo que refleja la imagen pero a poco que ojeemos algunos grabados y pinturas vamos sacando conclusiones. Yo os muestro las que logre distinguir...
Emocionante ¿verdad?, daros cuenta que esta imagen es fiel retrato de lo que allí hubo pues no es ni pintura ni grabado, sino un negativo sacado en cristal por lo que adivinamos perfectamente las proporciones de la calle, el tamaño de la ultima hilera de los caños o parte de la antigua fachada del convento.
Si lo comparamos con una pintura, vemos que las diferencias son mínimas en detalles, pero si enormes en proporciones y topografía...
En este grabado el Convento de San Agustín parece hallarse en lo alto de un cerro, o vemos como el Tagarete, que pasa bajo los caños, parece mas un rio que un arroyo. Para que lo comparen mejor, juntaremos las dos imágenes...
Aunque como si hemos dicho, los detalles en el grabado si son exactos, sino comparen lo que a continuación les muestro...
Una verdadera lastima que ya no quede nada de aquello, ojo que perfectamente podríamos estar disfrutando ahora de ello pero los equívocos y alucinaciones de nuestros gobernantes en la I República dieron al traste con todo este maravilloso patrimonio hoy solo recordado y añorado por algunos melancólicos de nuestra Sevilla...
Julio Valero Del Pando
Miguel Garrido Dalp
Gracias a un negativo en cristal, se pudo sacar una hermosa postal, la cual nos servirá para satisfacer nuestra curiosidad sobre el pasado de estos dos hermosos monumentos...
A primera vista es difícil distinguir o adivinar lo que estamos viendo y es que ya nada queda de lo que refleja la imagen pero a poco que ojeemos algunos grabados y pinturas vamos sacando conclusiones. Yo os muestro las que logre distinguir...
Emocionante ¿verdad?, daros cuenta que esta imagen es fiel retrato de lo que allí hubo pues no es ni pintura ni grabado, sino un negativo sacado en cristal por lo que adivinamos perfectamente las proporciones de la calle, el tamaño de la ultima hilera de los caños o parte de la antigua fachada del convento.
Si lo comparamos con una pintura, vemos que las diferencias son mínimas en detalles, pero si enormes en proporciones y topografía...
En este grabado el Convento de San Agustín parece hallarse en lo alto de un cerro, o vemos como el Tagarete, que pasa bajo los caños, parece mas un rio que un arroyo. Para que lo comparen mejor, juntaremos las dos imágenes...
Aunque como si hemos dicho, los detalles en el grabado si son exactos, sino comparen lo que a continuación les muestro...
Una verdadera lastima que ya no quede nada de aquello, ojo que perfectamente podríamos estar disfrutando ahora de ello pero los equívocos y alucinaciones de nuestros gobernantes en la I República dieron al traste con todo este maravilloso patrimonio hoy solo recordado y añorado por algunos melancólicos de nuestra Sevilla...
Julio Valero Del Pando
Miguel Garrido Dalp
domingo, 17 de marzo de 2013
Convento de Santa Maria de las Dueñas
Explicarles la historia de este Convento se me antoja imposible, mas que nada por que no se darles un motivo por el cual hoy por hoy la ciudad ya no lo tenga entre una de sus maravillas, tan solo decir que su derribo fue calificado como "Borrón indeleble de la historia de las bella artes con mengua del nombre español", considerando la inmensa riqueza artística que se encontraban dentro de sus muros...
Pero antes de nada, como solemos hacer con los edificios que ya no existen, vamos a localizarlo en el plano de nuestro conocimiento sevillano...
Como vemos en la imagen, se encontraba en el entorno de la calle Dueñas con Gerona, aunque anteriormente el Convento se extendía también por la calle San Felipe y la Calle Feijoo, perdiendo toda esa zona tras la destruccion sufrida con el ataque de los franceses a nuestra ciudad, aun así siguió poseyendo hasta el ultimo de sus días todo su compás y gran parte de los edificios anexos que sirvieran como dependencias para las monjas...
Esos edificios y viviendas propios del Convento fueron expropiados poco a poco con la desamortización, volviendo a ser reutilizados como viviendas vecinales...
Como ya hemos comentado, el Convento poseía un inventario de pinturas, alteres, herrajes, artesonados y un larguísimo etcétera de una calidad inigualable en cualquier otra iglesia o convento de la ciudad, siendo hoy en día totalmente incomprensible e imposible adivinar donde fueron a parar en su inmensa mayoría, pues lo acelerado de su derribo hizo que el expolio del mismo fuera brutal, siendo muchas de esas piezas sacadas del Convento en mulas en plena oscuridad de la noche y sin un registro de trabajadores que llevara un mínimo control de lo que de allí se iba extrayendo. Prueba de tal riqueza la da este altar...
Era un retablo dedicado a San Francisco, de lo poquito que se salvó del expolio ya que fue trasladado a Santa Marina, pero tristemente desapareció bajo las llamas en los lamentables sucesos del 36.
Lo mas triste del derribo de este convento fue el motivo, "un desconchon", si amigos, un triste desconchon en un tapia del Convento que por mal del demonio colindaba con la casa de un aferrado Republicano Concejal del Ayuntamiento que en aquel entonces gobernaba la ciudad....
Pues bien, después de varilos litigios a causa del arreglo de dicho chapú, no se le ocurrió otra a este señor que aprovechar su poder en el Ayuntamiento y los ideales republicanos que en aquel entonces nos gobernaban para con ello llevar a cabo el derribo de tan insigne edificio, de tal modo que si fue aprobado en pleno su derribo un viernes, el mismo lunes se comenzó con el el mismo...
Lamentablemente, a finales de 1870 el Convento había pasado a mejor vida, desde luego mejor que la que le dimos nosotros.
Marisa Valle Torina
Indalo Martín Villa
Pero antes de nada, como solemos hacer con los edificios que ya no existen, vamos a localizarlo en el plano de nuestro conocimiento sevillano...
Como vemos en la imagen, se encontraba en el entorno de la calle Dueñas con Gerona, aunque anteriormente el Convento se extendía también por la calle San Felipe y la Calle Feijoo, perdiendo toda esa zona tras la destruccion sufrida con el ataque de los franceses a nuestra ciudad, aun así siguió poseyendo hasta el ultimo de sus días todo su compás y gran parte de los edificios anexos que sirvieran como dependencias para las monjas...
Esos edificios y viviendas propios del Convento fueron expropiados poco a poco con la desamortización, volviendo a ser reutilizados como viviendas vecinales...
Como ya hemos comentado, el Convento poseía un inventario de pinturas, alteres, herrajes, artesonados y un larguísimo etcétera de una calidad inigualable en cualquier otra iglesia o convento de la ciudad, siendo hoy en día totalmente incomprensible e imposible adivinar donde fueron a parar en su inmensa mayoría, pues lo acelerado de su derribo hizo que el expolio del mismo fuera brutal, siendo muchas de esas piezas sacadas del Convento en mulas en plena oscuridad de la noche y sin un registro de trabajadores que llevara un mínimo control de lo que de allí se iba extrayendo. Prueba de tal riqueza la da este altar...
Era un retablo dedicado a San Francisco, de lo poquito que se salvó del expolio ya que fue trasladado a Santa Marina, pero tristemente desapareció bajo las llamas en los lamentables sucesos del 36.
Lo mas triste del derribo de este convento fue el motivo, "un desconchon", si amigos, un triste desconchon en un tapia del Convento que por mal del demonio colindaba con la casa de un aferrado Republicano Concejal del Ayuntamiento que en aquel entonces gobernaba la ciudad....
Pues bien, después de varilos litigios a causa del arreglo de dicho chapú, no se le ocurrió otra a este señor que aprovechar su poder en el Ayuntamiento y los ideales republicanos que en aquel entonces nos gobernaban para con ello llevar a cabo el derribo de tan insigne edificio, de tal modo que si fue aprobado en pleno su derribo un viernes, el mismo lunes se comenzó con el el mismo...
Lamentablemente, a finales de 1870 el Convento había pasado a mejor vida, desde luego mejor que la que le dimos nosotros.
Marisa Valle Torina
Indalo Martín Villa
martes, 12 de marzo de 2013
Calle Betis
Seguimos nuestro paseo por Triana y no nos vamos muy lejos de San Jacinto, compraremos un cartuchito de pescaito frito en el Kiosco Las Flores y nos vamos a sentar en el viejo malecón trianero de la Calle Betis, allí vamos a dejar volar nuestra imaginación para trasladarnos en el tiempo y conocer un poco mas de esa Betis desaparecida...
Una de las joyas de Triana es la Casa de las Columnas, que para mas inri tiene el arte de dar a dos calles, Pureza y Betis, pero como hemos dicho, vamos a conocer lo que ya no existe y es exactamente lo que vemos en la fotografía anterior, la casa que colindaba a la de las Columnas...
Esa casa hacia esquina en la Calle Duarte con Betis, y hablamos en pasado por que aunque su estructura fue conservada, su fachada fue destruida por completa...
Aquí si que seria interesante poder entrevistarnos con el señor encargado de patrimonio en aquella época y preguntarle que sentido tenia el conservar la estructura si la fachada que era lo mas significativo iba a ser destruida por completa...
Y es que observen la jugada por que la cosa tiene narices, en el proyecto de restauración se han eliminado todas las cornisas y apliques, se han eliminado los balcones cerrados que son verdaderas obras de arte y se han cogido los balcones originales de la fachada que daba a la Calle Duarte y se han colocado en la calle Betis para suplir la falta de los que eran cerrados, increíble, y para rematar el proyecto, dejamos la fachada de la Calle Duarte con estos balcones de mecano...
Todo ello rematado con un deplorable monocapa rugoso de color blanco, si esto no es una atentado al patrimonio que venga Dios y lo vea.
Marco Loreto Levia
Una de las joyas de Triana es la Casa de las Columnas, que para mas inri tiene el arte de dar a dos calles, Pureza y Betis, pero como hemos dicho, vamos a conocer lo que ya no existe y es exactamente lo que vemos en la fotografía anterior, la casa que colindaba a la de las Columnas...
Esa casa hacia esquina en la Calle Duarte con Betis, y hablamos en pasado por que aunque su estructura fue conservada, su fachada fue destruida por completa...
Aquí si que seria interesante poder entrevistarnos con el señor encargado de patrimonio en aquella época y preguntarle que sentido tenia el conservar la estructura si la fachada que era lo mas significativo iba a ser destruida por completa...
Y es que observen la jugada por que la cosa tiene narices, en el proyecto de restauración se han eliminado todas las cornisas y apliques, se han eliminado los balcones cerrados que son verdaderas obras de arte y se han cogido los balcones originales de la fachada que daba a la Calle Duarte y se han colocado en la calle Betis para suplir la falta de los que eran cerrados, increíble, y para rematar el proyecto, dejamos la fachada de la Calle Duarte con estos balcones de mecano...
Todo ello rematado con un deplorable monocapa rugoso de color blanco, si esto no es una atentado al patrimonio que venga Dios y lo vea.
Marco Loreto Levia
domingo, 10 de marzo de 2013
Triana
Triana, marinera, cofrade y rociera, ese es Triana y es que pasan los siglos pero no las tradiciones de un barrio que antes fue pueblo...
¿Que estampa señoras y señores!, por San Jacinto baja la Hermandad en busca de esa arteria llamada Castilla la cual la despedirá camino de Almonte.
Como ya hemos comentado, estamos en la Calle San Jacinto, esquina con Rodrigo de Triana y vemos una calle que nos suena a cuentos y leyendas, con adoquines y vías del tranvía por no hablar de esos soportales que aun se mantienen en pie y que se van perdiendo hasta la inmensidad de San Jacinto.
Pero tristemente, si nos trasladamos hasta el presente, vemos que todo eso ha desaparecido con la llegada del alquitrán y los ensanches, todos menos una cosa, ¿saben de que les hablo?...
Efectivamente, si nos fijamos en la esquina con Rodrigo de Triana, vemos que esa es la una casa muy peculiar, tan peculiar que nos sigue sonando hoy en día...
Y es que ha sido la única, si amig@s la única, que se ha mantenido en pie hasta nuestros días. Ya lo hemos comentado varias veces, que no solo el centro de la ciudad focalizaba la admiración de la piqueta, pues Triana fué sometida cruelmente a ella durante décadas pues de esa vieja Triana nos queda tan solo un tercio de lo que era...
Siempre estamos a tiempo de echar el freno y saber conservar no para nosotros, sino para los que vendrán después, que también tienen derecho a conocer algo de lo que fue esa Triana que de seguir así tan solo contara en los libros por que de ella nada quedará.
Miguel Murube Lorente
¿Que estampa señoras y señores!, por San Jacinto baja la Hermandad en busca de esa arteria llamada Castilla la cual la despedirá camino de Almonte.
Como ya hemos comentado, estamos en la Calle San Jacinto, esquina con Rodrigo de Triana y vemos una calle que nos suena a cuentos y leyendas, con adoquines y vías del tranvía por no hablar de esos soportales que aun se mantienen en pie y que se van perdiendo hasta la inmensidad de San Jacinto.
Pero tristemente, si nos trasladamos hasta el presente, vemos que todo eso ha desaparecido con la llegada del alquitrán y los ensanches, todos menos una cosa, ¿saben de que les hablo?...
Efectivamente, si nos fijamos en la esquina con Rodrigo de Triana, vemos que esa es la una casa muy peculiar, tan peculiar que nos sigue sonando hoy en día...
Y es que ha sido la única, si amig@s la única, que se ha mantenido en pie hasta nuestros días. Ya lo hemos comentado varias veces, que no solo el centro de la ciudad focalizaba la admiración de la piqueta, pues Triana fué sometida cruelmente a ella durante décadas pues de esa vieja Triana nos queda tan solo un tercio de lo que era...
Siempre estamos a tiempo de echar el freno y saber conservar no para nosotros, sino para los que vendrán después, que también tienen derecho a conocer algo de lo que fue esa Triana que de seguir así tan solo contara en los libros por que de ella nada quedará.
Miguel Murube Lorente
Erase una vez
Erase una vez que se era había una pequeña villa romana donde el tiempo y los siglos hicieron de ella escombros sepultados esperando otro destino. De ella nació un convento, El de la Encarnación de que tampoco quedara ni rastro. De nuevo, sobre todo ello nació el Mercado, el de la Encarnación, donde los placeros hicieron del el es mas recoleto y bello de la ciudad...
Que tiempos aquellos, esa era otra Sevilla, otro centro donde había mas vida, una vida especial, la de aquellas personas que crecían y vivían en el mismo centro de la ciudad.
Recordemos que la imagen que vemos del mercado fue la de su segunda etapa de vida, pues el mercado ocupaba antaño toda la plaza llegando frente a la mismísima desembocadura de Puente y Pellón.
Pero claro, después llego el cierre del mercado por el mal estado del mismo, ¿arreglarlo? pues no, los dueños de El Corte Ingles habían realizado una gran inversión en la ciudad y una de las condiciones era que el solar del mercado fuera utilizado como aparcamientos para los clientes de este centro comercial, pero ni por esas. El solar fue ocupado como cocheras de Tussan y luego llegó lo que llamaríamos como Las Setas...
¿un proyecto increíble?, si, ¿el lugar indicado?, pues no, y si hablamos de lo que ha costado pues apaga y vamonos, ojo todo esto de manos de un Ayuntamiento socialista cosa que manda narices si pensamos en los principios de este socialismo hoy en día puesto tan en boca...
El caso es que siempre pierden los mismo, Sevilla y los sevillanos.
Elena Martinez Anaya
Que tiempos aquellos, esa era otra Sevilla, otro centro donde había mas vida, una vida especial, la de aquellas personas que crecían y vivían en el mismo centro de la ciudad.
Recordemos que la imagen que vemos del mercado fue la de su segunda etapa de vida, pues el mercado ocupaba antaño toda la plaza llegando frente a la mismísima desembocadura de Puente y Pellón.
Pero claro, después llego el cierre del mercado por el mal estado del mismo, ¿arreglarlo? pues no, los dueños de El Corte Ingles habían realizado una gran inversión en la ciudad y una de las condiciones era que el solar del mercado fuera utilizado como aparcamientos para los clientes de este centro comercial, pero ni por esas. El solar fue ocupado como cocheras de Tussan y luego llegó lo que llamaríamos como Las Setas...
¿un proyecto increíble?, si, ¿el lugar indicado?, pues no, y si hablamos de lo que ha costado pues apaga y vamonos, ojo todo esto de manos de un Ayuntamiento socialista cosa que manda narices si pensamos en los principios de este socialismo hoy en día puesto tan en boca...
El caso es que siempre pierden los mismo, Sevilla y los sevillanos.
Elena Martinez Anaya
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